Viernes, 14 de Diciembre del 2018

Últimas noticias

CARDIOLOGÍA

El infarto afecta negativamente al sexo en el 20% de los casos

AIFICC · 14 noviembre 2018 00:00

Enfermeras de la Asociación de Enfermería Familiar y Comunitaria de Cataluña (AIFICC) han realizado un estudio que analiza las repercusiones en la vida diaria después de un infarto. Para ello, han realizado entrevistas a supervivientes de un infarto que se visitan en la atención primaria.

Las encuestas realizadas concluyen que el 20,7% de las personas que han sufrido un infarto experimentan cambios negativos en su actividad sexual (en cuanto a menor cantidad y/o calidad, ya sea por el miedo o por el consumo de fármacos), especialmente los pacientes crónicos más jóvenes. Los que afirman que han sufrido cambios en las relaciones sexuales tienen una edad media de 68,8 años, mientras que los que afirman lo contrario tienen 74,7 años.

"Sufrir un infarto puede afectar a las relaciones de pareja, a la actividad laboral y a otras actividades de la vida cotidiana como el hecho de conducir con seguridad. La preocupación por poder volver a hacer vida normal puede afectar negativamente a la calidad de vida de los pacientes con enfermedad cardiovascular. Con este estudio hemos querido hacer visibles los aspectos psicosociales que pueden alterar el día a día de los pacientes después de un accidente cardiovascular", afirma Gemma Amat, socia de AIFICC e investigadora del estudio.

Además de valorar el grado de afectación en las relaciones sexuales, el estudio, llevado a cabo por enfermeras del AIFiCC, ha evaluado también las alteraciones en la conducción de vehículos y el impacto en términos de incapacidad y baja laboral. Los participantes encuestados fueron 362 pacientes del Área Básica de Balaguer con cardiopatía isquémica.

Conducción y actividad laboral

En los resultados se observa que sólo un 8,3% de los encuestados han cambiado la manera de conducir o la utilización del coche, frente a un 62,7% que no la modificaron. En cuanto al ámbito laboral, el 20,4% necesitó la incapacidad temporal, las bajas laborales duraron una media de 197,8 días. "Debemos tener en cuenta que la media de edad de los pacientes estudiados es de 74 años, por lo tanto, muchos de ellos eran personas jubiladas, lo que disminuye el impacto laboral", dice Gemma Amat, enfermera y socia del AIFICC.

"El trabajo de las enfermeras de atención primaria es controlar la evolución de los pacientes después de sufrir un infarto (los hábitos dietéticos, la rehabilitación cardiaca, la adherencia del tratamiento, el reconocimiento de los signos y síntomas de alerta, qué hacer en caso de un nuevo episodio, realización de pruebas complementarias, etc.), pero también hay que estar atentos a otros aspectos de calidad de vida que pueden repercutir en su salud y bienestar psicológico, como son la vuelta a la normalidad laboral, social y de esfera íntima. En todas estas vertientes, la tarea de seguimiento y educación sanitaria por parte de las enfermeras de atención familiar y comunitaria es también relevante ", concluye la enfermera de primaria de AIFiCC, Gemma Amat.

Noticias relacionadas

09 Aug 2018 - Actualidad

Las mujeres sobreviven más a un infarto cuando las tratan doctoras

Una revisión de casi 582.000 casos de servicios de urgencia en Florida muestra que la tasa de supervivencia entre las pacientes atendidas por mujeres fue significativamente mayor.

Copyright © 2018 Elsevier Este sitio web usa cookies. Para saber más acerca de nuestra política de cookies, visite esta página

Términos y condiciones   Politica de privacidad   Publicidad

Política de cookies
x
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?