Sábado, 01 de Octubre del 2022

Últimas noticias

GERIATRÍA

La Sociedad de Geriatría y Gerontología elabora un documento de consenso con pautas de hidratación

JANO.es · 13 mayo 2010

Este Consenso pretende mejorar el conocimiento de los profesionales de la salud sobre la prevención de la deshidratación en personas mayores.

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) ha elaborado el documento de consenso sobre Pautas de hidratación con bebidas con sales minerales para las personas mayores, con el objetivo de mejorar el conocimiento de los profesionales de la salud sobre la hidratación, y en concreto, en las personas mayores y ayudar a prevenir los procesos de deshidratación.
Este Consenso tiene como objetivo ser un referente para los profesionales de la salud, a la hora de aconsejar sobre los requerimientos de hidratación y sales minerales que puedan ser necesarios en este colectivo, para mejorar el nivel de hidratación, reconocer los síntomas relativos a los procesos de deshidratación y prevenir su incidencia en este grupo de población.
En este sentido, los expertos que han participado en la elaboración de estas recomendaciones señalan que las bebidas con un contenido determinado de azúcares y de sales minerales, correctamente utilizadas, ayudan tanto en la prevención como en la corrección de los casos leves de deshidratación.
Consideraciones generales
Según señala el doctor Jaime Rodríguez Salazar, vicesecretario de la SEGG y del Servicio de Geriatría del Hospital de Leganés de Madrid, “la sed es una señal de alarma que nos avisa que hay que beber. No es saludable esperar a tener esta sensación, especialmente en las personas mayores, ya que puede pasar desapercibida; por el contrario, se recomienda beber sin esperar a tener sed”.
Esta situación hace difícil llegar al objetivo de alcanzar la cantidad de líquido que se debe ingerir diariamente en personas adultas y que está comprendida entre 3 y 3,5 litros en los varones, y entre 2 y 2,7 litros en las mujeres. En este sentido, el doctor Rodríguez Salazar comenta que “se recomienda consumir diariamente de 6 a 8 vasos de líquido, fundamentalmente agua, además de otras bebidas y el agua contenida en los alimentos. Hay que beber la cantidad recomendada aunque no se tenga sed.”
Los síntomas que orientan hacia un cuadro de deshidratación en las personas mayores pueden ser inespecíficos y presentarse tardíamente. “Los más frecuentes son, entre otros, sed, sequedad de mucosas y piel, disminución de la cantidad de orina, estreñimiento y, en casos más grave, pérdida brusca de peso, orina oscura y concentrada, somnolencia, cefalea, síndrome confusional y fatiga extrema”, añade la doctora Ángela Casado, del Departamento de Medicina Celular y Molecular del Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC.
Recomendaciones generales
Estas recomendaciones, incluidas en el documento, van dirigidas a las personas mayores en general. En pacientes con determinadas patologías, como enfermedades severas y avanzadas renales, cardíacas, hepáticas u otras circunstancias, puede estar contraindicada la sobrecarga de líquidos, por lo que se debe consultar con el médico antes de modificar sus pautas de hidratación. Estos consejos, no deben limitarse sólo a la etapa estival.
  • Beber diariamente una ingesta adecuada de líquidos (mínimo 2 litros/día), fundamentalmente agua y otro tipo de bebidas y alimentos con alto porcentaje de agua que facilitan el cumplimiento de ingesta de líquidos.
  • Ante ciertas situaciones se debe aumentar la ingesta total diaria pudiendo llegar a ser superior a 3 litros (estrés, ejercicio físico, condiciones ambientales, aumento de la temperatura corporal, vómitos, diarrea…).
  • La ingesta deberá ser gradual, siendo mayor por la mañana y media tarde, para disminuir la frecuencia de micciones nocturnas.
  • Es muy aconsejable ingerir 1-2 vasos de agua al levantarse, pues produce un efecto peristáltico y evita el estreñimiento.
  • En cada comida principal, se deberá tomar un vaso de agua, ya que facilita la ingestión de sólidos. Se deben evitar cantidades superiores, pues producen saciedad por el llenado gástrico.
  • El resto de líquidos se deberá repartir en los periodos entre comidas.
  • La ingesta de líquidos debe ser variada y puede provenir de alimentos (frutas, verduras, caldos,...) o bebidas (agua, zumos, infusiones, refrescos, bebidas con sales minerales...).
  • Sólo se restringirá la ingesta o tipo de líquidos por indicación médica (consulte con su médico si presenta insuficiencia cardíaca, renal o hepática, etc.).
  • La temperatura del líquido ingerido debe estar entre 11º C y 14º C.
  • Los sabores variados favorecen la ingesta adecuada de líquido.

Noticias relacionadas

14 Oct 2009 - Actualidad

La deshidratación causa pérdidas de atención y memoria

El OHS pone en marcha una campaña de concienciación sobre la necesidad de hidratarse dirigida a universitarios y trabajadores con alta carga de esfuerzo mental

19 Jun 2009 - Actualidad

La deshidratación se evita con la ingesta de 4 a 10 vasos de líquidos, pero no alcohol

Cinco sociedades científicas elaboran un documento con recomendaciones para combatir la deshidratación

28 May 2009 - Actualidad

La deshidratación afecta al rendimiento mental

El OHS presenta la revisión bibliográfica “Hidratación en temporadas de esfuerzo mental intenso”

Copyright © 2022 Elsevier Este sitio web usa cookies. Para saber más acerca de nuestra política de cookies, visite esta página

Términos y condiciones   Politica de privacidad   Publicidad

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?